28 de abril de 2013

Cómo protegerse de las malas vibraciones y envidias


Cómo protegerme de las malas vibraciones y envidias

En cierto momento hemos percibido algo diferente o pesado en el ambiente, ya sea en nuestro hogar o en nuestro mismo centro de trabajo. O simplemente no nos sentimos bien y las cosas nos salen mal. 
Esto puede ser causado por  las malas vibraciones.
Las malas vibraciones o malas energías pueden estar afectándonos en un sitio en donde la carga haya sido generada por peleas entre habitantes de la casa, muerte de algún pariente que no descanse en paz y emane una irradiación de energía negativa.
Se podría decir que la forma más común de adquirir las malas vibras es la envidia de otros hacia una(o) misma(o) por innumerables razones, porque tenemos más dinero, mejor trabajo, etc.



Ritual de la vela blanca.
Para protegerme y hacerme un escudo ante las malas vibras que merodean nuestro hogar se recomienda limpiar el sitio. Existe diversos rituales para poder realizarlo, uno de ellos es el ritual de la vela blanca con la exclamación de una oración purificadora.
Se empieza por prender una vela blanca que simboliza la pureza y la paz, junto con un incienso de romero. Se camina por toda la casa con la vela y el incienso prendidos y se reza la oración.

Amuleto de la cinta roja.



Para defendernos de la envidia hay diversos amuletos que pueden contrarrestar los pensamientos malignos de la gente, hay casos en que se ha visto que las personas portan una cadena o colgante con la forma de una mano protectora, un animal o simplemente una cruz. También existe la creencia muy común de llevar amarrada una cinta roja en la muñeca contra la envidia.
La cinta roja tendrá que colocarse en la mano derecha (mejor si es con la ayuda de otra persona), y con la otra mano se tendrá que leer una oración.
Las pulseras rojas se utilizan como amuletos contra la envidia desde hace siglos y la tradición o superstición ha sido conservada a través de muchas generaciones.

El origen de dicha creencia es poco preciso, algunos afirman que proviene de antiguos pueblos que poblaban la zona donde actualmente se encuentra Israel y otros aseguran que es una tradición china surgida hace miles de años.
Lo cierto es que las pulseras rojas han sido desde siglos atrás un amuleto contra la envidia y las malas ondas.

En muchos pueblos ubicados en diferentes partes del mundo la tradición se ha conservado intacta a través del tiempo, tal es así que a los recién nacidos se les coloca un prendedor rojo en la ropa o se les ata una cinta roja en la muñeca como forma de protegerlos del mal de ojo.
Además de usar pulseras rojas muchas personas colocan cintas de ese color en automóviles, comercios, oficinas, en el hogar...
Se dice también que las pulseras rojas otorgan energía a quien las lleva y no solo sirven como amuletos contra la envidia sino que también son beneficiosas cuando se necesita valor para enfrentar situaciones difíciles o se comienza un nuevo proyecto.
Hablando de cintas, en Aragón solemos llevar (sobre todo en los coches) la cinta de la Virgen del Pilar, también la guardamos en las casas. Son la medida justa de la imagen de la virgen.



El vaso de agua.
Una manera infalible de darnos cuenta que estamos cargados de energías negativas tanto nosotros como el ambiente en donde, por ejemplo, laboramos o descansamos es mediante un vaso con agua.
El agua siempre ha sido considerado un elemento que atrae la negatividad, es por ello que es recomendable poner un vaso con agua encima del velador, mesa de trabajo o debajo de la cama; al otro día, si se observa burbujas en ella, quiere decir que durante ese tiempo se ha atraído toda carga que no nos deja avanzar o sentirnos bien. Inmediatamente hay que desechar esa agua por inodoro o desagüe.

Rituales con sal marina.
Si se requiere mucha más efectividad y dejar atrás las malas vibras o envidia, los baños con sal marina son lo más recomendable, ya que la sal también atrae la negatividad. El mismo consiste en bañarse como normalmente lo hacemos, después tomar un puñado de sal y aplicárselo de la cabeza hacia los pies y por último enjuagarse.
Es recomendable mezclar la sal con jabón líquido de lavanda.
Otra manera de utilizar la sal es con una foto de nosotros mismos. Ponemos la foto sobre una mesa y la rodeamos con un círculo de sal. La dejamos por una semana y cada día le agregamos un poco más de granitos de sal, y nos enfocamos en deshacer la envidia con el poder de la mente.

sal marina


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